Las Estaciones

LAS ESTACIONES

Ya llega de nuevo Octubre
y un manto de nubes blancas
todo el firmamento cubre.
Cae la lluvia,
y tras un rojo arrebol
vuelve a aparecer el Sol
con su cabellera rubia.
Al escampar, puro llega
el olor de la Natura
que los corazones riega.
Es Otoño... Duro y tierno...
Hace calor... Hace frío...
Y es un recuerdo el estío
y una amenaza el invierno...
Y si algo nos desespera
al ver el entorno oscuro,
otra vez, en el futuro,
triunfará la Primavera.

Jesús María Bustelo Acevedo

Invadamos Internet

INVADAMOS INTERNET

Invadamos Internet,
como hicieron los fenicios
navegando por los mares,
ambiciosos, decididos;
invadamos Internet,
que es posible y es preciso,
con ejércitos de paz
y batallas de cariño,
estrategias divertidas
y proyectos infinitos,
y veremos que este mundo
es más bueno y positivo,
¡que estas cosas embellecen
hasta la cara de Plicio!,
que lo feo está en las mentes
que piensan con los sentidos,
y en neuronas decadentes
y corazones vacíos,
que imaginan que sentir
es ulular compungidos, 
y desprecian invasiones
porque ya están invadidos.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Secta del Terror

LA SECTA DEL TERROR

Y surgirán falsos profetas
y a muchos os engañarán,
y con siniestras metralletas
nos matarán.

Os hablarán sobre su cumbre
de libertad
y lucha armada,
mas es su voz la servidumbre
más desalmada
de no aceptarse en la verdad.

"¡Bravo, soldado!, ¡bravo!, ¡bravo!",
adularán al mozalbete
que a sus rencores se somete
porque es dichoso siendo esclavo.

Y esto resume al terrorismo:
negar a Dios, que es la verdad
de la infinita libertad
en uno mismo.

Jesús María Bustelo Acevedo

El Albatros

EL ALBATROS

Ya lo dijo el poeta, en los teatros
de este mundo mediocre en construcción:
el que quiera volar como el albatros
que no exponga sus alas al carbón.

Más seguro es el Sol para el poeta,
por más que a Ícaro pudo chamuscar,
que la tropa sagaz y analfabeta
que pretende tus sueños lapidar.

En las horas hermosas y en las malas,
sobre el tiempo como en la Eternidad,
el presente mayor está en tus alas
con que puedes volar en libertad.

Más allá de la lengua impertinente,
pero cerca del noble corazón,
el que quiera volar soberbiamente
que no exponga sus alas al carbón.

Jesús María Bustelo Acevedo

De repente vino el Sol

DE REPENTE VINO EL SOL

De repente vino el Sol
y puso patas arriba
a ese corazón que iba
con paso de caracol.

Con su luz y con su guasa
prendió un brillante consejo
en el espíritu viejo
que alegre deja su casa.

Y se viste de arrebol,
y las verdades desnudas
desprendidas de las dudas
alardean bajo el Sol.

¡Qué belleza!, ¡qué alegría!,
¡ver los hombres y mujeres
disfrutando los placeres
que se ofrecen cada día!

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Todo el pecado vendido!

¡TODO EL PECADO VENDIDO!

Ya está todo el pecado vendido,
ya la fe del ayer caducó,
ya ha partido la barca de sueños
persiguiendo una nueva ilusión.

Pescaremos verdades perennes
y presentes que regalarán
esa paz que es manjar para el alma
que está hambrienta de divinidad.

Pescadores seremos por ellas,
como el joven maestro Jesús,
con la ley del amor por bandera,
cada uno cargando su luz.

Esta red nos dará la alegría
de esa cena que no ha de acabar,
y si luego nos falla la vida,
¡pues tendremos que resucitar!

Jesús María Bustelo Acevedo