LAS CASTAS DE CASTILLA (...Y LO QUE LLEVA A LA ORILLA)
La casta y el castigo
imperan, como digo,
en la vieja Castilla,
en la nueva, en tu villa,
y en mí, que soy testigo.
Un castigo que castra
y un castigo que lastra,
que convierte al que piense
(si piensa el que se arrastra)
a su credo castrense
y a Madrid en madrastra.
¡Tiene castaña España!
¡Castillo de ilusión
que aquí y en Castellón
al aire nunca engaña
y sí a la población!
¡País de castañuelas
castizamente inválidas,
panderetas escuálidas
e hipsipilas tontuelas
presas de sus crisálidas!
¡País que pone esquelas
a todas las Castálidas!
Jesús María Bustelo Acevedo
La Iglesia en España
LA IGLESIA EN ESPAÑA
Iglesia es patria y milicia,
segregación, fanatismo,
convertir al Cristo mismo
en muerte, llanto y malicia.
Iglesia, iglesia romana,
es imperio, crüeldad,
y es cambiar la libertad
por la vanidad mundana.
Iglesia que no divierte,
iglesia que no construye,
que del Evangelio huye
para adorar a la muerte.
Que siempre encuentra motivos
para oscurecer la luz
del mensaje de Jesús:
"¡Dios es sólo Dios de vivos!".
Jesús María Bustelo Acevedo
Iglesia es patria y milicia,
segregación, fanatismo,
convertir al Cristo mismo
en muerte, llanto y malicia.
Iglesia, iglesia romana,
es imperio, crüeldad,
y es cambiar la libertad
por la vanidad mundana.
Iglesia que no divierte,
iglesia que no construye,
que del Evangelio huye
para adorar a la muerte.
Que siempre encuentra motivos
para oscurecer la luz
del mensaje de Jesús:
"¡Dios es sólo Dios de vivos!".
Jesús María Bustelo Acevedo
Chicas Catalanas
CHICAS CATALANAS
Son chicas catalanas...
Atrevidas, valientes,
de caderas serranas
y nubes en los dientes.
De párpados redondos
y mejores mejillas,
de corazones hondos
y de formas sencillas.
Y con magia en los dedos,
y con gracia en las dudas...
Desnudas
y sin credos.
Tan felices y ufanas
a mis ojos, pendientes...
¡Son tan independientes!
¡Son chicas catalanas!
Jesús María Bustelo Acevedo
Son chicas catalanas...
Atrevidas, valientes,
de caderas serranas
y nubes en los dientes.
De párpados redondos
y mejores mejillas,
de corazones hondos
y de formas sencillas.
Y con magia en los dedos,
y con gracia en las dudas...
Desnudas
y sin credos.
Tan felices y ufanas
a mis ojos, pendientes...
¡Son tan independientes!
¡Son chicas catalanas!
Jesús María Bustelo Acevedo
El Ofendidito
EL OFENDIDITO
Carnaval telebasura,
¡mira cómo está la cosa!,
¡la prensa amarilla y rosa
que en los copleros perdura!
Puesto que ahora se llevan
pasodobles porculines
a todos los Paquirrines
y las Belenes Esteban.
Pero lo que a mí me agobia
es ver en los carnavales
mofas de temas sociales,
como racismo, homofobia
o agresiones sexuales.
¡Que yo el sombrero me quito
ante el ingenio y la gracia,
mas soy ante la falacia
tan sólo otro ofendidito!
Jesús María Bustelo Acevedo
Carnaval telebasura,
¡mira cómo está la cosa!,
¡la prensa amarilla y rosa
que en los copleros perdura!
Puesto que ahora se llevan
pasodobles porculines
a todos los Paquirrines
y las Belenes Esteban.
Pero lo que a mí me agobia
es ver en los carnavales
mofas de temas sociales,
como racismo, homofobia
o agresiones sexuales.
¡Que yo el sombrero me quito
ante el ingenio y la gracia,
mas soy ante la falacia
tan sólo otro ofendidito!
Jesús María Bustelo Acevedo
El Móvil del Crimen
EL MÓVIL DEL CRIMEN
Ha dicho el juez entusiasta
que basta de móvil, ¡basta!,
y los adeptos de Franco
pensando que dio en el blanco
gritan: ¡vale la canasta!
El tío de Calatayud
famoso por la virtud
de ver en las niñas putas
anda en busca de disputas
nuevas con la multitud.
¡Que así le sube al gaché
a las nubes el caché,
se disimula la trama,
se limpia un poco la fama
y se gana más parné!
Que mientras los niños gimen
pues los hombres los oprimen
con guerras, hambres y horrores,
para este juez de menores
no es ese el móvil del crimen.
Jesús María Bustelo Acevedo
Ha dicho el juez entusiasta
que basta de móvil, ¡basta!,
y los adeptos de Franco
pensando que dio en el blanco
gritan: ¡vale la canasta!
El tío de Calatayud
famoso por la virtud
de ver en las niñas putas
anda en busca de disputas
nuevas con la multitud.
¡Que así le sube al gaché
a las nubes el caché,
se disimula la trama,
se limpia un poco la fama
y se gana más parné!
Que mientras los niños gimen
pues los hombres los oprimen
con guerras, hambres y horrores,
para este juez de menores
no es ese el móvil del crimen.
Jesús María Bustelo Acevedo
Tu nariz me hace feliz, emperatriz de la matriz y la motriz
TU PEQUEÑA NARIZ APUNTA AL INFINITO
Tu nariz va empinándose hacia el Cielo...
Ese extraño empinarse, ¿qué me evoca?...
¡Mejor en esto cállate la boca,
Jesús María Bustelo!
Ese raro elevarse a las alturas
de tu breve nariz coqueta y fina
no es como aquella elevación divina
ni cual la varonil de envergaduras...
Tiene mucho de tierno y femenino,
aunque tengas el gesto tan severo
que parece el de un coronel austero
que una bélica arenga a darnos vino...
Y torpe y tristemente escribo esto
sobre esa miniatura de nariz
sólo para ocultar que fui feliz
cuando íntegro me enamoré del resto
y cuanto no es el resto: tu nariz.
Jesús María Bustelo Acevedo
Tu nariz va empinándose hacia el Cielo...
Ese extraño empinarse, ¿qué me evoca?...
¡Mejor en esto cállate la boca,
Jesús María Bustelo!
Ese raro elevarse a las alturas
de tu breve nariz coqueta y fina
no es como aquella elevación divina
ni cual la varonil de envergaduras...
Tiene mucho de tierno y femenino,
aunque tengas el gesto tan severo
que parece el de un coronel austero
que una bélica arenga a darnos vino...
Y torpe y tristemente escribo esto
sobre esa miniatura de nariz
sólo para ocultar que fui feliz
cuando íntegro me enamoré del resto
y cuanto no es el resto: tu nariz.
Jesús María Bustelo Acevedo
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