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¡Para ser un buen soldado hace falta un soldador!

LOS QUE SE SUELDAN A SUELDO

Para ser un buen soldado
hace falta vocación,
despreciar al corazón
y a cuantos se haya matado
en nombre de tu nación.
Hay que estar formateado,
sumiso y disciplinado,
y aportar al batallón
tu cerebro uniformado.
Y no ser la vida pura
que puso Dios en la Tierra,
sino tornarla en la guerra
que toda la vida entierra
movida por la locura...
Es un mal...
¡pero es legal!
Y el Reino que no es del mundo,
¡para el tonto y vagabundo
Salvador universal!

Jesús María Bustelo Acevedo

Los Males del Hombre

LOS MALES DEL HOMBRE

Todos esos edificios
que se derrumbaran sobre
la desventurada gente,
¿quién los hizo sino el hombre?

Las chabolas chapuceras
que habitaban esos pobres
que allí perdieron la vida,
¿quién las hizo sino el hombre?

Por eso, sólo los necios
le harán a Dios un reproche
por no protegerlos, cuando
no hubo aquí a quien les importe.

O acusarán a la Tierra
con sus lenguas largas, torpes,
y calladas ante tantos
insensibles ricachones.

Por eso, en sus propios males
están los bienes del hombre,
y sólo el que acepta aquellos
estos otros reconoce.

Jesús María Bustelo Acevedo
UNA CUALQUIERA

Se llama Mujer Sin Nombre
y en su patria sin bandera
no hay ni verano ni invierno
ni otoño ni primavera;
no existe Infierno ni Edén,
ni la risa ni la pena,
ni lo dulce ni lo amargo,
y no hay nada que le duela
ni nada le da placer;
no hay ojos que puedan verla
ni siquiera en un espejo;
no habrá noche en la que muera
ni hubo día en que nació;
ni duerme ni se despierta,
nada dice, nada escucha,
no es mortal y no es eterna;
nada tiene para sí
y todo vive por ella...
La Tierra no la conoce
porque es bastante pequeña.
Se llama Mujer Sin Nombre,
y es una mujer cualquiera.

Jesús María Bustelo Acevedo