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Margarita y Fausto

LA INFAUSTA MARGARITA

El Diablo, Mefistófeles y Dios
charlaban distendidos sobre Fausto,
aquel que rima con ese holocausto
del que luego Alemania anduvo en pos.

Al tal Fausto, una noche habiendo visto
el citado Mefisto,
en sus sueños dibuja
a la pérfida o venerable bruja,
tan dulce como amarga,
que encanta al imprudente,
cayendo enamorado de repente
de la preciosa Marga.

Pero Marga no es Eva,
es pura, tierna, santa,
así que Fausto de su mal se espanta,
huye y halla refugio en una cueva.

Mas, astuto, Mefisto,
burlándose de él como de Cristo,
junto a Marga lo lleva...

En la noche estrellada,
su amor no disimulan,
y, abrazados, copulan,
quedando Margarita embarazada...

Pero Fausto se va con los grotescos
y satánicos frailes
para perderse en bailes
viciosos y dantescos...

Ella mata al bebé, yendo a prisión,
y al poco la justicia la ejecuta,
y él, que lo observa, exclama fanfarrón:
¡tan sólo fue una puta!

Jesús María Bustelo Acevedo

Los llaman científicos pero sólo son especialistas... Sobre todo, especialistas en atentar contra los desfavorecidos

¡CIENCINAZIS DEL MUNDO!

¡Ciencinazis del mundo!
(Perdón por lo de Ciencia,
pues todo nazi inmundo
sin ética y decencia
sólo es especialista
en enfocar su vista
en ese aprendizaje criminal
que no halla otro ideal
que someter su cínica inventiva
al mundano poder que desde arriba
impone su demente
fanatismo inmoral)...
¡Ciencinazis del mundo!,
que ignorando los propios corazones
matasteis a millones
de niños inocentes
con vuestras asesinas
bombas y medicinas
en el sangriento y triste siglo XX...
¿el XXI vais a hacerlo igual?

Jesús María Bustelo Acevedo

Vivir en Magufolandia

VIVIR EN MAGUFOLANDIA

Vivir en Magufolandia
me produce desparpajo,
pues permite que el badajo
alcance al vuelo del grajo
dando sombra a toda Islandia.

Y al soldado del sistema
que me dice: ¡be... be... be...!
yo le endiño mi abecé
disfrazado de poema.

¡Cosas de la ociosidad
que los milagros produce
y al borrego que se cruce
lo parte por la mitad!

Y una vez partida en dos
esa cabeza tan lerda,
se va a la mierda la mierda
cuando se le dice adiós.

Que a Dios pongo por testigo
que jamás hallé magufo
con tanto serrín y tufo
como el cerebro que digo.

Y esto son tan sólo chistes
que el capricho versifica
y al mundano mortifica...
¡mas hay cosas que son tristes!

Porque a esos soldados viles
perdono afrentas y cuentos,
mas no que maten a miles
de pobres sin alimentos
probando medicamentos
en crímenes mercantiles.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Coca Cola mata

LA COCA COLA MATA

La Coca Cola mata,
de hambre y en las guerras
que el imperio desata
por un montón de perras.

¡La Coca Cola mata,
y si la catas, yerras,
que al César se te ata
y al Inocente entierras!

Y sabe que no es trola
ni credo socialista,
porque la Coca Cola
simboliza ella sola
a un mundo terrorista.

Y aunque ignorarme trates
lo que te digo aquí,
¡poquito a poco, sí,
cada vez que la cates
también te mata a ti!

Jesús María Bustelo Acevedo

Genocidio en China

EL GOBIERNO ANTICHINO DE PEKÍN

A la farándula vulgar y ruin
de este circo mediocre de Occidente
le cae de perlas, convenientemente,
el gobierno antichino de Pekín.

El gobierno antichino de Pekín,
con soldados vestidos de bufón
que asesina sin fin ni compasión
a quien no ceda ante su sanedrín.

El gobierno antichino, que tortura,
escondido tras su sangrienta, oscura
y criminal bandera de la hoz,

manda a los inocentes a presidio,
y allí, insensible, de manera atroz,
ejecuta el más grande genocidio.

Jesús María Bustelo Acevedo
CAÍN

Esta noche Caín no matará a su hermano
pero será marcado por los hombres de Dios,
se tragará su odio y no alzará la mano
contra Abel, el más noble y el mejor de los dos.

Es grande ser honrado y generoso y puro,
pero es más grande serlo y parecer ruin
allá donde los fieles juzgan con gesto duro
y los ojos más sucios que el alma de Caín.

Esta noche la envidia ha sido derrotada
y hay un Dios vengativo que comienza a expirar,
¿por qué poner un crimen allí donde no hay nada
más que hombres que en fondo necesitan odiar?

Jesús María Bustelo Acevedo